Últimos temas
» Mi pequeña bola de cristal || Relaciones Lydia
Mar Jun 12, 2012 3:23 am por Alexander Basinas

» Preséntate aquí
Lun Jun 11, 2012 4:21 am por Tisífone Praxídiceas

» Registro PB
Dom Jun 10, 2012 11:50 pm por Lydia A. Selvaggi

» Registro grupo
Dom Jun 10, 2012 11:50 pm por Lydia A. Selvaggi

» Sarah Milton
Dom Jun 10, 2012 11:49 pm por Lydia A. Selvaggi

» Got me a battle - Sarah
Dom Jun 10, 2012 11:48 pm por Sarah Milton

» El mundo en mis manos - Atlas
Dom Jun 10, 2012 7:23 am por Atlas Doskas

» Atlas Doskas
Dom Jun 10, 2012 7:19 am por Lydia A. Selvaggi

» Perséphone
Sáb Jun 09, 2012 4:56 am por Tisífone Praxídiceas



Tanto la trama como el diseño gráfico es de uso privado. Cualquier plagio o copia será denunciado sin previo aviso a foroactivo. ¡NO PLAGIES! ¡USA TU IMAGINACIÓN!

Lydia A. Selvaggi

 :: 

 :: Expedientes

Ir abajo

Lydia A. Selvaggi

Mensaje por Lydia A. Selvaggi el Miér Jun 06, 2012 7:51 pm


LYDIA A. SELVAGGI
- Nombre/Apodos: Ly. Pitonisa Xena.
- Edad: Veintidós años.
- Nacionalidad: Italiana.
- Grupo: Humana {Oráculo}
- Preferencia sexual: Heterosexual.
- Ocupación: Pitonisa.
- Arma: Siempre lleva consigo un spray de pimienta y un cuchillo oxidado en el bolso.



Spoiler:
Lydia es una mujer de estatura baja, apenas llega al metro sesenta, razón por la cual la llamaban renacuajo de pequeña. De complexión delgada y fibrosa, sus músculos no están demasiado desarrollados, sólo lo suficiente para tonificar su figura. Esto está acompañado de curvas en las zonas indicadas de su cuerpo.
De tez blanquecina, así permanece su piel por mucho que los rayos del sol la acaricien, como mucho puede llegar a un tono más dorado pero enseguida desaparece..
Su larga cabellera de color dorado alcanza la altura de sus senos, es lisa pero con algún que otro mechón ondulado. Le encanta hacerse trenzas o recogidos varios.
De rostro ovalado, pómulos elevados y rosados, nariz pequeña y respingona, labios carnosos y llenos. Sus ojos, son de un color verdoso, que según le dé la luz parece que tiene veletas doradas. Unas cuantas pecas espolvorean su rostro, espalda y escote, confiriéndola un aspecto más juvenil y pillo.


Lydia es una mujer de armas tomar. No se deja amilanar por nadie ni por nada y no tiene ningún problema en plantar cara a quien se le venga encima, aunque por dentro esté temblando como una hoja seca ante una gran ventisca. Lucha con garras y dientes por sus principios y por su gente -toda una leona-, pues es leal frente a esas personas que le demuestran que valen la pena, aquellas que mantiene en su corazón. Se puede contar con Lydia tanto en los buenos momentos como en los malos, nunca dudará de tenderle la mano a quien lo necesite y de servir como una especie de "cura confesora".

Tiene un gran defecto, es bastante orgullosa y cabezona, de ahí que le cueste mucho dar marcha atrás y admitir sus errores frente a los demás al igual que si se empecina con una idea, es difícil que cambie de idea sobre ella. Sin embargo si sabe que ha hecho las cosas mal y ha dañado con sus palabras, no duda en pedir perdón. En el fondo tiene un buen corazón, aunque ni ella misma lo sabe.

Dicharachera y jovial, suele tener una amplia sonrisa en sus carnosos labios. Gracias a su adorado pasado -véase el sarcarmo- podría haberse recluido en sí misma y volverse una huraña, pero gracias a sus amigos no fue así. Le gusta bromear, aunque a veces la gente no pilla sus bromas -cuando quiere puede llegar a ser muy sarcástica-.

Aquellos que la conocen podrían resumirla en una palabra: chalada. La chalada que lee las cartas y las manos. Así prefiere ser vista, es su caparazón contra el mundo y un don que aunque no quiera admitirlo, la tiene atemorizada.


Sola desde el mismo momento de su nacimiento, fue hallada en la puerta de un orfanato. Allí la acogieron, aunque no tuvo la mejor de las infancia. Desde pequeña tuvo visiones, borrosas y algo confusas, pero visiones al fin y al cabo. Como era una inocente niña las contaba en alto tanto a sus amigos como a los profesores. Ese fue su error. La trataron cual loca, empezó a verla un psicólogo al igual que llegaron las medicinas a su vda. La anulaban como persona para que dejase de decir esas cosas. Las visiones nunca se fueron, pero ella optó por darlas de lado, simplemente hacia caso omiso.

Con dieciséis años, una noche soñó que el orfanato iba a quemarse. Intentó avisar a los demás, pero todos la tomaron por loca de nuevo. Gritó y gritó hasta quedarse sin voz, pero a sus oídos sólo llegaron las burlas de los demás. Intentó que el fuego no se produjese, pero fue en vano. El orfanato estalló en llamas. No pudo hacer otra cosa que huir, pues seguro que la encerrarían de cabeza en un hospital mental. Desde entonces se buscó la vida como pudo.

Hoy en día trabaja como pitonisa por las noches en la tele y durante el día en su propio hogar para poder llegar a fin de mes. Aunque ultimamente está inquieta. Sueños oscuros, llenos de muerte, sangre, dolor y traición. Pesadillas que acosan a la joven noche sí y noche también. Seres sobrenaturales y divinos aparecen en su mente. Dioses. Ella no cree en esas cosas, es demasiado escéptica para ello. Piensa que se está volviendo loca poco a poco... y que al final esa locura terminará mantándola. Que la gente tenía razón...

Gustos:
~ Las cachimbas.
~ La lectura. Puede pasarse las horas enfrascada en libros.
~ La naturaleza y los animales.

Odios:
~ Dormir, por las pesadillas.
~ Su "don" o maldición en algunas ocasiones.
~ Que la menosprecien.

Manías:
~ No puede estarse quieta. Es un culo inquieto.
~ Nunca se calla lo que piensa, de ahí que se meta en muchos problemas.
~ Cuando está nerviosa tartamudea.
~ Si se siente acorralada o tiene miedo, lo enmascara bajo una apariencia errónea de seguridad y atrevimiento.

Temores
~ Que la locura acabe reclamándola.
~ Que la gente que quiere muera.


avatar
Lydia A. Selvaggi
Humano {Oráculo}
Humano {Oráculo}

Mensajes : 45

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 :: 

 :: Expedientes

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.